Espacio y composición en el cine

No sé si habréis observado que a la hora de decidir cuál plano se va a rodar, muchas veces uno se encuentra incómodo en el sentido de no saber muy bien por donde empezar. Estás en el set, bien sea un set natural o un plató, y uno siente que no fluye. Y si añadimos a esto que tenemos detrás a un número de gente esperando nuestra decisión, la sensación de incomodidad es aún mayor. Y surge la pregunta: ¿Es posible solventar ese problema mediante algún sistema, técnica, o principio? En el post de hoy vamos a intentar resolver esta pregunta.

Comencemos por establecer que una cosa es el famoso miedo escénico, y otra muy distinta la inseguridad. El llamado miedo escénico es útil, la inseguridad, obviamente no. El miedo escénico, en realidad, es un nombre poco adecuado para una sensación que no tiene nada que ver con lo conocemos como miedo, sino más bien con un estado en el que uno se muestra receptivo aceptando que se va a la lanzar al vacío, y por así decir, pones en mano de Dios tu suerte. Algunas escuelas llaman a esto “abrazar la incertidumbre”, lo desconocido, lo misterioso. Normalmente tendemos a buscar lo seguro, lo definido, lo conocido. Ahí todo cuanto sucede es previsible y en consecuencia la magia de la creatividad no suele estar presente.

espacio y composición En cuanto a la inseguridad, poca cosa he de decir. Generalmente detrás de un comportamiento inseguro suelen existir dos clases de problemas: Falta de conocimiento y rigor, o algún problema mental causado por múltiples factores, uno de los más comunes en nuestro oficio es el causado por algún tipo de fracaso. Para esto último, el antídoto que más recomiendo consiste en no identificarse con el oficio. Si te preguntan ¿a qué te dedicas? Y respondes: -¡Soy Director de cine! ten por seguro que eso te acabará trayendo problemas porque cuando tengas un fracaso, fracasarás tú también. Es más sano decir: -¡ Me dedico a …!

Desde mi punto de vista, una de las técnicas que más seguridad puede aportar a un cineasta, documentalista, reportero, etc es desarrollar una buena visión espacial. Los chavales que suelen filmar bodas, eventos deportivos, o sociales adquieren gran habilidad en este sentido porque, afrontando continuamente lo imprevisible han de conseguir resultados coherentes ofreciendo historias que sean entendidas y apreciadas por toda clase de público. Y pasando a un nivel algo más complejo, la familiarización con el mundo de la pintura es extraordinariamente útil para adquirir esto que hemos llamado, sentido espacial, o como también se le llama: sentido compositivo, que no es más que aprender a mirar el mundo como si tus ojos fueran una cámara encuadrando.

Pero ocurre con frecuencia, y no solo le ocurre a principiantes, que el citado ejercicio de mirar encuadrando se reduce a la situación actoral, descuidando es resto. En este sentido, es muy frecuente obtener una estética muy por debajo de lo que inicialmente uno ha imaginado.

espacio y composición el cineCualquier situación que uno diseñe con los actores ocurre en un escenario, ficticio o natural. Tomemos por caso la visita a un museo ¿Nunca te has preguntado por qué tus ojos hacen que te detengas más tiempo en cuadro que en otro? Sencillamente porque tu sensibilidad natural armoniza con la composición del cuadro. Personaje/s, fondos, objetos, colores, etc, están colocados de una manera muy concreta, que coincide con tu armonía interior. Practica este ejercicio y verás lo que ocurre: Elige un espacio que te guste, que te mole, y escribe una historia para ese espacio. Muchos directores, me incluyo, crean así.

Cuando aprendes a  observar espacialmente, con toda seguridad, y valga la redundancia, adquieres mucha seguridad filmando. Y lo bueno de la práctica del mirar encuadrando es que la puedes practicar en todo momento, lo cual puede acercarte a un modo de vida que podemos llamar: Artístico.

Hoy quiero recomendar una película de Woody Allen, a mi juicio uno de los que más importancia otorga al espacio escénico:  Midnightt in Paris Observen la peli y mantengan, por así decir, un ojo alerta, que no se implique en la historia, y traten de ver la peli como si ustedes fuesen la cámara que filma. Eso se llama observar con atención. La atención incluye todo. Si se dejan absorber únicamente por la historia, eso se llama concentración, que es la forma como observa el público normal, que aísla, separa lo que le interesa para su disfrute momentáneo. Pero ojo, aunque el público no sea docto en cuestiones técnicas, si la composición no está cuidada, aunque no lo sepa explicar, puede notar con inmenso acierto que algo falta.

Y bien esto es todo por hoy, y recuerden, no se lancen a rodar sin tener pleno dominio de lo que vais a colocar dentro de cada encuadre, que es mucho más que las situaciones creadas para los actores.

Chao.

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